👑En el año 1730, el rey Felipe V, apodado «el Animoso», fue el primer rey de la Casa de Borbón en España e instaló temporalmente en Cazalla de la Sierra su residencia de verano y la de su corte por prescripción médica y consejo de su esposa Isabel de Farnesio, debido a las depresiones y crisis nerviosas que sufría con mayor gravedad desde la muerte de su primera esposa. Su médico argumentaba que el aire puro de la sierra y la tranquilidad aliviarían considerablemente sus males.

Antiguamente, la capital del reino era donde estuviera el rey, lo que convirtió a Cazalla de la Sierra en el Reino de España durante más de dos meses al celebrarse las Cortes en dicho municipio.

Este viaje ayudó a disminuir las depresiones del monarca, quien tenía constantes intenciones de abdicar debido a las presiones y el estrés que le causaba el trono. Durante este periodo Cazalla de la Sierra albergó a tres reyes de España juntos, Felipe V, Fernando VI y Carlos III, junto a toda la Corte Real.

Paradójicamente, su reinado ha sido el más largo de la historia de la monarquía española, siendo su duración 45 años y 3 meses. A pesar de haber abdicado años antes, la muerte prematura de su hijo devolvió la corona a su cabeza en contra de su voluntad. Fue su esposa Isabel de Farnesio quien tomó mayoritariamente las decisiones importantes del reino, firmando frecuentemente como “El Rey y yo”.

El archivo histórico que la localidad conserva de aquella época ha sido fundamental para conocer cómo fueron esos días en los que el municipio fue sede real. El Libro Sacramental de Bautismos de la iglesia de Cazalla de la Sierra deja constancia de cómo se adaptó el pueblo a los acontecimientos del monarca.

¿Te ha gustado esta curiosidad histórica? 😃